Con el alma por debajo de mis pies, y las fechas del
calendario tachadas. No me explico por que me pasa esto, no encuentro ningún
argumento que me convenza. Tal vez las cosas pasan así y no podemos evitar que
sucedan. El destino nos juega malas pasadas, y tenemos que jugar con él hasta
el final. Hay muchas cosas en juego, tanto la sonrisa como las lágrimas. Eso
que dicen…. “El tiempo lo cura todo hasta las heridas más profundas”. Supongo
que será verdad y que no será otra absurda historia contada por viejas mentes.
Por que las personas no somos de acero y siempre caemos en
lo más profundo del abismo. Pero esto sucede sin avisar, es una constante
montaña rusa. Ahora, parece que toca remonta. Ya cada uno sabrá lo que ha
hecho, por que nosotros somos los únicos escritores de nuestro futuro, y eso
que se escribe no se borra con el pasado.






